Baja California | 26 de Febrero de 2021

Los menores calcinados fueron encontrados la madrugada del 2 de enero, sobre la calle El Pedregal, en el cuartel Aguaje de la Tuna, de la delegación Sánchez Taboada. Foto Margarito Martínez

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ANA LILIA RAMÍREZ
Tijuana, 26 de febrero.- Un niño y una niña, de 3 y 8 años de edad, fueron localizados calcinados el pasado 2 de enero, en las inmediaciones de la calle El Pedregal, en el cuartel Aguaje de la Tuna, de la delegación Sánchez Taboada, ubicada en Tijuana, Baja California, así lo dieron a conocer autoridades durante conferencia de prensa.

El fiscal central en el estado de Baja California, Hiram Sánchez, detalló que los niños fueron asesinados a causa de una deuda de drogas por parte de su padre al Cártel de Sinaloa, que ascendía a más de 500 mil pesos.

También detalló que los niños estuvieron en cautiverio por dos días, atados de manos y cubiertos de la cabeza, para posteriormente ser asesinados a golpes.

“En el interior los mantuvieron en un cuarto atados cubiertos de la cabeza por aproximadamente dos horas, ocurrido lo anterior uno de los sujetos, dentro del inmueble determinaron privar de la vida los dos infantes utilizando un objeto pesado en el cual lesionaron en la cabeza uno de los infantes, a otro de ellos fue golpeado en el abdomen. La causa de muerte fue las heridas que provocaron en ambos menores”, detalló el fiscal central.

Por su parte, Hiram Sánchez informó que fueron aplicadas dos órdenes de aprehensión en contra de Valente N. alias “El Vale” y de Jack N. alias “El Pollo”, a los cuales se les acusa del homicidio de los dos infantes.

“El 2 de enero aproximadamente a las 15 horas, en donde se encontraba “El Vale” y El Pollo, y otros cuatro sujetos más, dentro de un domicilio donde se ubica la calle Diente de León, sin número, en la Colonia Villegas, se trasladaron en un vehículo marca Ford Explorer color blanco, llevaron a las dos víctimas, los dos infantes, uno de género femenino y otro de género masculino” , agregó.

Hasta el momento los menores no han sido reclamados. Se encuentran en el servicio médico forense (Semefo), a la espera de ser identificados.