méxico | 18 de Diciembre de 2020

Aristóteles Sandoval tenía una custodia de 14 o 15 escoltas, según informe de la Fiscalía de Jalisco. Foto Arturo Campos Cedillo / archivo La Jornada

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Juan Carlos G. Partida / La Jornada

Guadalajara, Jal., 18 de diciembre.- El ex gobernador priista de Jalisco Aristóteles Sandoval fue víctima de un ataque directo y murió tras ser herido de bala por dos sujetos en el baño del bar Distrito 5, en Puerto Vallarta, la madrugada de este viernes. En el atentado también resultó herido un escolta, quien ha sido reportado en estado grave de salud.

El presidente Andrés Manuel López Obrador lamentó el asesinato y ofreció colaboración de su gobierno para las investigaciones del caso, a cargo de la fiscalía estatal, precisó.

Antes, el actual gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, publicó en su cuenta de Twitter que "con un profundo dolor quiero informarles que hace unos momentos el ex gobernador de nuestro estado, Aristóteles Sandoval, fue víctima de un ataque directo en Puerto Vallarta. Lamentablemente ha fallecido. Mi solidaridad con su familia en estos momentos tan difíciles".

Aristóteles Sandoval, de 46 años y quien de unos meses a la fecha se reactivó en el plano político después de dos años de dejar el cargo de gobernador, renunció en octubre a la Secretaría de Innovación y Participación Digital del Comité Ejecutivo Nacional del PRI y, aunque no salió del partido, dijo que sería un crítico del mismo ante la cerrazón para abrirse a las nuevas generaciones.

Según la relatoría que hizo el fiscal estatal Gerardo Octavio Solís en rueda de prensa esta mañana, luego de trasladarse junto al gabinete de Seguridad a Puerto Vallarta, Aristóteles Sandoval llegó pasadas las 10 de la noche al bar acompañado de un hombre, luego se les unió otro hombre y una mujer hasta ocurrir la agresión en el baño que incluyó un enfrentamiento a las afueras del negocio con los atacantes, que eran entre ocho y 10 personas.

Se informó, sin embargo, y como obliga la ley, el ex gobernante tenía un grupo de entre 14 y 15 escoltas que lo resguardaban, además de vehículos blindados y, durante su exposición, el fiscal Solís recalcó varias ocasiones que las autoridades al llegar al lugar la escena del crimen había sido manipulada por los empleados del negocio.

“Particularmente quisiéramos informar que cuando llegó el personal judicial, el personal del restaurante había levantado ya todos los indicios en el interior, habían prácticamente limpiado la escena del crimen. Esto va a dificultar un poco las investigaciones dado que toda la escena ha sido literalmente movida”, dijo Solís aunque no explicó cómo los empleados pudieron rápidamente limpiar toda huella de lo ocurrido o cuánto tardaron las autoridades en llegar.

“Es algo indebido (limpiar la escena de un crimen), una circunstancia que en ningún momento debe suceder, sin embargo, hay que hacerlo del conocimiento público y en cuanto a que hubo una balacera en las afueras del restaurante también quisiéramos pedir el apoyo de la ciudadanía con la finalidad que si hubo alguna persona que tomara un video, una captura de pantalla, algo que nos pudiera ayudar, dado que el personal del restaurante literalmente se deshizo de todos los indicios que estaban en el interior”, insistió.

El fiscal Solís dijo que en estos momentos áreas federales, estatales y municipales de seguridad confluyen de forma coordinada para realizar la investigación y el levantamiento de indicios en el lugar.