méxico | 11 de Agosto de 2020

La situación del hombre, de unos 60 años, se hizo pública a través de redes sociales. Foto La Jornada

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Diana Manzo / La Jornada

Juchitán, Oax., 11 de agosto.- Un hombre de aproximadamente 60 años en condición de calle lleva más de 12 horas sin recibir atención médica pese a que ya fue diagnosticado con Covid-19, debido a que le ha sido negado el ingreso al Hospital Civil “Macedonio Benítez Fuentes” y al Hospital del Insabi operado por la Sedena, ambos localizados en Juchitán, dado que en el primero "no atienden a personas indigentes", y en el segundo el requisito es que un familiar lo reconozca, informaron autoridades municipales.

Desde la tarde del lunes en redes sociales circuló una fotografía del hombre acostado en el piso -en el acceso principal de la colonia Reforma de esta ciudad- y una mujer cuidándolo, por lo que las autoridades acudieron y le practicaron la prueba Covid, resultando positivo.

A través de su cuenta de Facebook el alcalde de Juchitán, Emilio Montero Pérez, informó que ha recibido valoración médica municipal y también se le practicó la prueba que dio positivo, por lo que buscaron a sus familiares que son originarios de la localidad de El Espinal. Lograron contactar con las hijas del señor pero ninguna respondió al llamado, por lo que la autoridad municipal será la encargada de realizar el documento para que pueda ingresar al hospital.

“Cuando el comisariado municipal de seguridad pública se comunicó con el director del Hospital Civil de Juchitán para que le dieran atención médica, respondió que no reciben a indigentes, por lo que acudimos con médicos municipales para valorar y realizar la prueba rápida de Covid-19 a dicha persona, y resultó positivo”, mencionó.

Asimismo, cuando acudieron al Hospital Insabi que es operado por personal de la Sedena les pidieron como requisito que un familiar los recibiera, pero al no existir, entonces el ayuntamiento asumió la responsabilidad y realizó la referencia médica para su ingreso, pero hasta el momento no ha sido atendido.

Describió que “esta es la dura realidad que provoca la pandemia, y que es un calvario lo que ha vivido el señor, porque no es posible que no lo puedan recibir en un hospital que se creó para atender a la ciudadanía”.

Asimismo, dijo que ha informado al secretario de Salud de Oaxaca, Donato Casas Escamilla de la realidad que se está presentando, y exhortó a las autoridades de salud federal para que sean más flexibles y reciban a la comunidad istmeña en el Hospital Insabi, que es una esperanza para la recuperación de pacientes graves por este virus del Covid-19.