méxico | 11 de Agosto de 2020

Los pequeños comercios dependen de las ventas de comida 'chatarra' porque ahí es donde la gente acude por "antojos". Foto María Luisa Severiano / archivo La Jornada

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Bertha Teresa Ramírez / La Jornada

Ciudad de México, 11 de agosto.- Las ventas por comida chatarra ascienden a 4 mil millones de pesos al mes en la Ciudad de México, afirmó el presidente de la Cámara de Comercio, Servicios y Turismo en Pequeño (Canacope), Eduardo Contreras Pérez.

Detalló que en la capital existen alrededor de 221 mil unidades de venta al por menor –entre abarrotes, tiendas de conveniencia y otros pequeños comercios– para las cuales los alimentos preenvasados y comida chatarra representan 60 por ciento de sus ventas, sin contar la venta de cigarros y alcohol.

"En promedio, estos pequeños establecimientos tienen una venta mensual que va de 20 mil a 40 mil pesos, lo que representa una cadena productiva con valor de más de 4 mil millones de pesos", dijo.

Indicó que como institución no están en contra de las normas emitidas en estados como el de Oaxaca, lo mismo que con la norma de reetiquetado que se quiere implementar a partir de octubre; sin embargo, la situación en que se encuentra la Ciudad de México no es el momento justo para aplicarlas.

Contreras indicó que aquí "ni siquiera hemos entrado a la fase de recuperación económica, apenas se está llevando a cabo una adaptación a la nueva economía, a las nuevas formas de comprar, así como a las nuevas formas de vender, y muchos de los pequeños negocios están endeudados".

Más que la prohibición lo que tendría que haber son opciones de vender otras cosas, lo que no depende del pequeño comercio, sino de la producción y los consumidores, quienes al final tienen la última palabra.

Cuestionó: "¿Por qué no se busca mejor introducir productos bajos en grasa, bajos en azúcares, para que los pequeños comercios tengan opciones para vender?"

Compra de antojos
Respecto de la causa por la que 60 por ciento de las ventas en las tienditas de la esquina dependa de la comida chatarra, abundó que se debe a que cuando la gente va a comprar a estos establecimientos o a los abarrotes, "lo que va a comprar es un antojo, un pan dulce, un refresco o jugo, o yogurt, todo ese tipo de alimentos, y muy poca gente hace despensa porque esta la hace en el súper, y esto lleva años".

Contreras Pérez consideró que debían emplearse recursos en educación para que en las escuelas primarias haya una materia dirigida a mejorar la nutrición y los hábitos de consumo, así como para promover la activación física de los niños.

Sobre la entrada en vigor de la norma oficial NOM-051-SSA/SCF11-2010, que obligará a incluir en los productos preenvasados "el etiquetado frontal de advertencia" a partir de octubre, reiteró que solicitan seis meses para "tener la oportunidad de sacar los productos que no están etiquetados como marca la ley, y que los pequeños comercios acaben de expender los productos que tienen en stock, de ahí (en adelante) no tenemos ningún problema en que se venda con el nuevo etiquetado", mismo que en general sirve para advertir a los consumidores sobre los ingredientes, como grasas saturadas, azúcares y sodio, entre otros.