21 de Enero de 2021

Voces de El Colef
Dra. Araceli Almaraz Alvarado

En mayo de 2020 escribí para el Micro Sitio COVID19[1] de El Colegio de la Frontera Norte:

“Los escenarios de la economía global ante el COVID-19, han obligado a las empresas a replantear sus estrategias de corto y mediano plazo, mientras que el objetivo de las unidades económicas más vulnerables ha sido resistir los primeros meses de afectación por la pandemia”[2]

Hace unos días comenzamos el décimo mes de este contagio global con grandes dificultades para el sector productivo de Baja California, de México y el mundo. En este momento podemos afirmar que todos los sectores presentaron contracciones en más de una variable; desde la disminución del personal ocupado y las horas trabajadas, hasta el cierre definitivo de negocios fueron el resultado de las severas medidas de confinamiento.

Lo que percibimos a partir de marzo del año pasado fueron cierres temporales y, en el mejor de los casos, la apertura de negocios con aforos limitados, el escalonamiento y reducción de horarios, así como el traslado de trabajo a casa. Al mismo tiempo, se impulsaron estrategias de diversificación de productos y servicios, como nuevas estrategias de mercadeo. En este caso han predominado las ventas por internet, las entregas a domicilio, las ventas para llevar, las entregas sin contacto, así como los pedidos desde el automóvil. Estos cambios implicaron entre otros aspectos, las modificaciones en los puntos de venta tradicionales y nuevas rutas de acción tanto individuales como colectivas. En otros casos, la creatividad empresarial afloró y condujo a la sustitución de actividades por nuevos giros de negocio que se adecuaron a las necesidades derivadas de la pandemia. Ejemplos de ello han sido la producción y venta de productos desinfectantes, la fabricación y venta de cubrebocas, de caretas, alcohol gel, tapetes sanitizantes y termómetros, así como la oferta masiva de comida para llevar por terceros y para recoger directamente, entre otros.

Al considerar los resultados del Estudio sobre Demografía de Negocios 2020 (EDN) que el INEGI genera para los sectores del comercio, los servicios y la manufactura en el segmento de las MiPyMes, encontramos para Baja California que:

a) se sumaron 10,434 nuevos establecimientos en 2020 a los 99, 518 negocios ya registrados en 2019,

b) las muertes de empresas en el mismo periodo alcanzaron un total de 21,493,

c) solo 88,459 negocios del universo de las MiPyMes bajacalifornianas sobrevivieron entre 2019 y diciembre de 2020, y

d) el sector servicios fue el que se contrajo más, seguido del comercio y las manufacturas (cuadro 1).

Cuadro 1. Natalidad y mortandad de empresas en Baja California/1 (2019-2020)

Tamaño del establecimiento y gran sector

Población de empresas (2019)/2

Porcentaje por grupo

Nacimientos de empresas (2020)/ 3

Muertes de empresas (2020)/3

Población actual de empresas/ diciembre (2020) 2

Porcentaje de empresas que sobrevivieron en 2020

Micro

 93 659

94%

 10 197

 20 549

 83 307

80.2%

PyME´s

 5 859

6%

  237

  944

 5 152

84.5%

Manufacturas/4

 7 518

8%

  710

 1 305

 6 922

84.1%

Micro

 6 706

7%

  668

 1 168

 6 207

84.2%

PyME´s

  811

1%

  42

  138

  716

83.9%

Comercio

 46 459

47%

 4 896

 9 491

 41 865

81.5%

Micro

 44 400

45%

 4 816

 9 148

 40 068

81.4%

PyME´s

 2 059

2%

  80

  343

 1 796

84.0%

Servicios Privados no Financieros/4

 45 541

46%

 4 827

 10 697

 39 672

78.8%

Micro

 42 552

43%

 4 713

 10 234

 37 032

78.3%

PyME´s

 2 989

3%

  114

  463

 2 640

85.1%

Total

 99 518

100% 

 10 434

 21 493

 88 459

80.5%

Fuente: con base en https://www.inegi.org.mx/temas/edn/

1/No incluye sector primario ni empresas mayores a 250 empleados.

2/ La población inicial corresponde a los establecimientos activos en 2019.

3/ Estimaciones realizadas con base en el EDN, 2020.

4/ “Comprenden las actividades del sector 31-33 del SCIAN 2018, incluso las maquiladoras de bienes.”

5/ “Incluyen los sectores 43 Comercio al por mayor y 46 Comercio al por menor del SCIAN 2018.”

6/ “Comprenden todos los servicios del sector privado del SCIAN 2018: 51 Información en medios masivos; 53 Servicios inmobiliarios y de alquiler de bienes muebles e intangibles; 54 Servicios profesionales, científicos y técnicos; 55 Corporativos; 56 Servicios de apoyo a los negocios y manejo de residuos, y servicios de remediación; 61 Servicios educativos; 62 Servicios de salud y de asistencia social; 71 Servicios de esparcimiento culturales y deportivos, y otros servicios recreativos; 72 Servicios de alojamiento temporal y de preparación de alimentos y bebidas; 81 Otros servicios excepto actividades gubernamentales y 93 Actividades legislativas, gubernamentales, de impartición de justicia y de organismos internacionales y extraterritoriales.”

De acuerdo con el EDN, se puede estimar que en Baja California se perdieron poco más de 80 mil puestos en el segmento de las MiPyMes, en 2020, al considerar que la tasa promedio de empleo de las empresas que perecieron fue de 3.76. Ahora bien, si se considera solo a los micronegocios (0 a 5 empleos), estamos hablando de casi 50 mil empleos perdidos (47, 674), y más de 33 mil empleos en el segmento de las pequeñas y medianas empresas (6 a 249). En lo que corresponde a las nuevas MiPyMes, éstas generaron en 2020 solo 27,649 puestos, ya que la tasa promedio de empleo que presentaron fue de apenas 2.6 por unidad, lo cual impidió neutralizar los empleos perdidos.

Vale la pena agregar que las grandes empresas no han sido la excepción y que los impactos tampoco han sido menores. Y si bien aún estamos lejos de poner un punto y aparte a los estragos de la actual pandemia, lo que ya podemos visualizar es un escenario de lenta recuperación, pero también un entorno proclive para la creatividad, la innovación y el aumento de capacidades empresariales. Por lo que desde la Historia Económica y los Estudios Empresariales deberemos estar atentos a la reconfiguración de los sistemas de emprendimiento y a su impacto en el equilibro y funcionamiento de las economías regionales.

En síntesis, a pesar de las fatídicas proyecciones de organismos internacionales como el BID, el Banco Mundial, la CEPAL y varios centros de investigación, en Baja California hubo empresas de menor tamaño que lograron sobrevivir y que lo hicieron bastante bien. Las y los dueños de negocios que prevalecieron activos, no se detuvieron ante la nueva realidad y en la medida que la pandemia se prolongaba, algunas de las acciones tomadas pasaron de ser temporales a estrategias definitivas. Sí, la división entre actividades esenciales y no esenciales puso de manifiesto la incertidumbre de un entorno restrictivo, pero también las capacidades de reinvención y búsqueda de oportunidades para mantener el ingreso de los trabajadores, la preocupación por mejorar la salud y crear sistemas solidarios, así como el apoyo a los ecosistemas naturales. En otro momento hablaremos en detalle de estas trayectorias empresariales.
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[1] https://www.colef.mx/covid19/

[2] ALMARAZ, A. (2020) Recuperación productiva y empresarial post Covid-19. Las micro, pequeñas y medianas empresas. https://www.colef.mx/estudiosdeelcolef/recuperacion-productiva-y-empresa...