01 de Agosto de 2020

El arte de conversar
Arturo Méndez Preciado

La declaración de EMERGENCIA y las medidas decretadas por las autoridades sanitarias el 31 de marzo de 2020, para mitigar los efectos de la pandemia, tuvieron como efecto la suspensión de las actividades de las fuentes de trabajo y por ende el confinamiento de todos los trabajadores.

De entrada, a todos los trabajadores les fue cubierto por el primer mes su salario íntegro, después de esas fechas una gran parte negoció con las empresas el pago de un salario convenido que fue desde el íntegro hasta el medio salario.  

Muchos trabajadores fueron liquidados y perdieron sus empleos, pues es obvio que gran parte de las empresas sobre todos las pequeñas y micro no estaban en posibilidades de continuar pagando salarios, si tomamos en cuenta que ya son 4 meses que está paralizada la actividad económica.  

Afortunadamente para la economía, desafortunado para la Salud, gradualmente empiezan   la apertura de los negocios, si bien no a su máxima capacidad.  

Lo cierto es que muchos, pero muchos empleos se han perdido y se van a perder, aún más, mínimo 40 mil según el Secretario de Economía Sustentable y Turismo del Estado de, Baja California, Mario Jesús Escobedo Carignan.

Tan solo ante las Juntas Locales de Conciliación y Arbitraje del Estado, dice el Secretario de Trabajo Sergio Moctezuma Martínez López, han ingresado cerca de tres mil demandas por despido injustificado y eso que aún no aperturan, y seguramente se vendrán en cascadas y por miles.

Pero hay un caso muy especial, el de los grupos vulnerables, si bien muchos de ellos a la fecha continúan percibiendo un salario o apoyo de parte de las empresas, gran parte ya fueron despedidos; el caso es que ellos no pueden continuar trabajando por sus condiciones de salud.  

Me comentaba en una charla-café, el experto laboralista Licenciado Salvador Ledesma Mariñes  -con lo que estoy de acuerdo-   “el punto es que aquellos vulnerables que ya perdieron su trabajo, difícilmente van a encontrar un nuevo trabajo, pues seguramente las empresas a sabiendas de su situación de Salud, serán proclives a no contratar a este tipo de trabajadores”, se refiero a las personas mayores de 60 años , obesos, diabéticos descontrolados, hipertensos , asmáticos, enfermedad cardiovascular o cerebrovascular, enfermedad renal crónica, infección por VIH, Cancerosos , etcétera; así que, esos padres de familia difícilmente podrán reincorporarse a la actividad económica del país, quedando en el desamparo total sus familias y marginados laboralmente.

En dos puntos observo que el Estado ha fallado para ese grupo de trabajadores que han dejado toda su vida en las empresas: primero, es injusto para los trabajadores  que el seguro social no considere ésta enfermedad como un estado de incapacidad, que lo es, para los efectos de recibir un subsidio, por el tiempo que dure su incapacidad; la hoy desatención del gobierno que no está funcionando, el seguro de desempleo, que por cierto es obligatorio y debería estar funcionando de manera inmediata y que por cierto declaraba el Secretario de Trabajo del Estado, que ya están analizando ésta posibilidad, ¡pero en fin¡.

Por otro lado, y hablando de vulnerables, el 27 de Julio del año en curso, la Secretaría de Salud Pública Federal publicó los criterios para la reincorporación de los grupos vulnerables a su trabajo.  

El comunicado implementa un sistema de medición del "valor de vulnerabilidad" de los trabajadores que pertenecen a ese grupo con el objeto de precisar en qué momento es viable su reincorporación a sus labores tomando como referencia el color del semáforo de la pandemia.  

De la lectura del comunicado se desprende como regla general que los empleados que pertenezcan al grupo de vulnerables solo podrán reincorporarse a sus labores cuando el color del semáforo se ubique en el color amarillo.

Para el caso de mujeres que se encuentren en estado de lactancia -solo durante su incapacidad-, trabajadores con cáncer o con condiciones de comorbilidad –dos o más condiciones de vulnerabilidad -, podrán regresar a sus tareas hasta que el semáforo este en COLOR VERDE.  

Por lo que respecta aquellos trabajadores que padezcan de hipertensión y diabetes que tengan controlada su enfermedad deben regresar a sus labores a partir de esta publicación –en este momento-. Previamente a reanudar a sus labores, deberán comprobar que: Que una institución de Salud o médico dictamine que el "valor de vulnerabilidad" del operario le permite reincorporase a sus labores; además es importante que el Protocolo de Salud implementado en la empresa contenga las medidas de seguridad para recibir a dichos grupos a sus labores.

Para considerar el retorno a sus trabajos las demás personas que pertenezcan al grupo deberán cambiar de color el semáforo al COLOR AMARILLO ya que actualmente el Gobierno del Estado de Baja California permanece en COLOR ROJO.  

Así las cosas, todos los trabajadores han sufrido las consecuencias y será más grave aún la situación, pero me resulta más triste la situación de los vulnerables, aquellos padres, parientes, amigos que han dejado su vida y salud en favor de la economía y hoy se encuentran desamparados, y maginados laboralmente o ¿Usted qué opina? Se vale replicar!!!.